La bonhomía de tu ser provoca la atención de quien menos los espera. Esa obsesividad tuya por decir la verdad hasta en los hechos mas, mas ínfimo me dan la seguridad de confiarte todo. Mujer, me tienes realmente loco, a tal punto que ni diez manicomios ni mil siquiatras podrían quitar de mi mente tu inefable silueta. Cuando te vi, quedé estupefacto ante tan hermosa persona, ni la iridiscencia que se presenta junto al mas suave petricor son comparable a tu rostro. Tu, sentada con esos hermosos luceros iluminando tu etéreo rostro detuvieron el tiempo, ¡oh bendito reloj!. No buscaba aquel día encantarme con alguien como tu, pero la serendipia se hace presente cuando uno menos lo espera.Nervioso como nunca, solo me apresuré a dar un efímero saludo, pero el roce de tu rostro con el mio provocó un sentimiento inefable, estaba en las nubes, aquello que duraría poco, se hizo eterno para mi fortuna. "hola", me dijiste con un tono melifluo inolvidable que noche tras noches durante todo este tiempo sigue resonando en mi mente. "hola" te respondí nervioso sin querer agregar mas para evitar un sentimiento superfluo en tu persona.Con el tiempo tuve la suerte de compartir contigo, de hacerlo sin estar presentes, de hacerlo sin hacerlo realmente, y que me bastaba simplemente aquel canino resonante en mis oídos para sentirme feliz, para sentirme ansioso y creer que lo que te podía expresar, mas que superfluo se acercaba a lo mondo, me haces sentir que puedo ser interesante aunque sea lo contrario. Aquel sentimiento inconmensurable, infinito... perenne.
Oh dulce y acendrado sentimiento, la ataraxia que me otorgas me desespera a tal punto que mi resilencia se vuelve inútil.
La calma vuelve a mi mente, hermosa, hermosa e infinitamente hermosa, solo te puedo agradecer por volver a provocar en mi estos sentimientos... soy un hombre débil, inseguro y quizás jamas nunca tenga el valor de expresar esto que siento, pero sentirte feliz, sentirte reír es mi consuelo de este sentimiento que espero sea eterno.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario