Te fuiste de la nada, con una barata excusa que creí con la inocencia de un niño.
Esperé que volvieras durante días, semanas, años...quizá toda la vida desde que tengo memoria... jamás volviste.
Siempre eras tú la que aparecía en mis sueños.
Siempre fuiste tú la esperanza de vivir.
siempre y jamas nunca... tú.
Ahora que te plantas frente a mi, pienso que es una suerte, ya no te necesito...
No te preocupes, cuando me haya ido le diré a mi padre que volviste como me lo prometió hasta que sus ojos no volvieron a abrir.
Que tengas una larga y buena vida madre.
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