Realmente hoy no tengo motivación alguna para escribir, mi mente esta en blanco y cada tecla que presiono es mera improvisación. Puse un par de canciones, de esas que les suele gustar, esas maravillas creadas por músicos enamorados, pero del dinero, comercial en su totalidad.
Sigo sin inspirarme y es que nada me llega a la cabeza, quizá estaré pensando mucho y olvide lo importante de esto, que no hay que presionar las cosas, sino que simplemente dejar que fluyan. El tiempo y las casualidades son lo que forman aquellos acontecimientos que los hace inolvidables, si bien podemos programar las cosas, no es el hecho lo que recordamos, si no lo que de esto salió. Así debe ser nuestro amor, me confundes, no se realmente como actuar, por mas que intento averiguarlo y anticiparme a todo creo que lo mejor es simplemente dejar que el tiempo escriba esta historia. Le temo a lo nuevo, es por ello que necesito saber el final de antemano, pero aquello es imposible, las matemáticas me enseñaron que hay mil y un probabilidades de que las cosas sean probablemente como las probabilidad lo estime, pero basta con que el destino suelte un respiro para que todo esto se vaya abajo. Entonces, ¿de que sirve preocuparme?. Creo que es tiempo de ocuparme, de lo que va sucediendo y no de lo que sucederá.
Quisiera escribirte mas de lo que deseo realmente, pero las palabras no llegan, al fin y al cabo, esto no es mas que una carta inocurrente con un titulo inocurrente de un escritor sin ocurrencia...
Aún así, termine inspirándome...
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