Querida mujer:
Una verdadera declaración de amor exige coraje, así que me he emborrachado para decirte que lo que siento por ti no tiene palabras, la que más se acerca es amor, pero está demasiado gastada…
Una verdadera declaración de amor exige coraje, así que me he emborrachado para decirte que lo que siento por ti no tiene palabras, la que más se acerca es amor, pero está demasiado gastada…
Eres una mujer que captó toda mi atención en todos los ámbitos, la primera vez que te vi, tus bellos ojos se clavaron en mí, tu linda cara de niña buena irradia una ternura difícil de ver hoy en día, tu mera presencia me hace querer tenerte en mis brazos para no soltarte jamás.
Debo admitir que cuando te conocí, no me acerque ni te hable por timidez, o idiotez quizá. Pero el ver a esa niña que no demostraba más allá de lo poco y nada que decía, me hizo entrar en curiosidad… ¿Quién es?, ¿Cómo es?... Eran preguntas que no se respondían con solo mirarte, y aquel que lo intentó, tuvo la respuesta equivocada. Tu personalidad me intriga, de una manera impresionante, pero soy un fiel amante de lo misterioso. Eres una persona maravillosa, divertida y por sobre todo, fácil de querer.
Hoy en día puedo decir que me gustas, ¿Cómo lo note?, Pues porque mi corazón se acelera cada vez que te veo, se desespera cada vez que te pienso y no estás aquí, muchas veces cierro mis ojos y te veo, te siento cerca, pero cuando los abro, lo que más anhelaría es que fuera realidad…
Espero algún día tener el coraje de poder decir esto y más frente a ti, mirando tus ojos y sujetando tus manos, pero no tengo apuro en ello, es más, debo confesar que me gusta este papel en el anonimato. Puede que sepas inmediatamente quien soy, o quizá jamás lo sepas, pero realmente no me interesa, me siento bien escribiéndote y contándote todo esto…
Con todo el respeto que mereces, me despido…
Llénate de mí…
Llénate de mí.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame.
Pídeme. Recógeme, contiéneme, ocúltame.
Quiero ser de alguien, quiero ser tuyo, es tu hora.
Soy el que pasó saltando sobre las cosas,
el fugante, el doliente…
Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame.
Pídeme. Recógeme, contiéneme, ocúltame.
Quiero ser de alguien, quiero ser tuyo, es tu hora.
Soy el que pasó saltando sobre las cosas,
el fugante, el doliente…
No hay comentarios.:
Publicar un comentario